Tratamientos y herramientas de ayuda para la enfermedad de Parkinson

Tratamientos y herramientas de ayuda para la enfermedad de Parkinson

Enfermedad de Parkinson


Según la Organización Mundial de la Salud “la discapacidad y las defunciones de la enfermedad de Parkinson están aumentando más rápidamente que las de cualquier otro trastorno neurológico”. De acuerdo con las estimaciones mundiales, más de 8,5 millones de personas tienen esta enfermedad.


Aunque “no existe una cura para esta enfermedad, existen tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas y asimismo, mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen. Estos métodos pueden incluir medicamentos, terapia física y ocupacional, y en casos más graves, cirugía.”


A continuación, te contaremos todo lo que debes saber sobre el Parkinson y cuáles son los tratamientos y herramientas más recomendados para ayudar a los pacientes.


¿Qué es la enfermedad de Parkinson?


La enfermedad de Parkinson es una afección crónica del sistema nervioso que afecta principalmente la capacidad del cerebro para controlar los movimientos corporales. Se produce cuando las células nerviosas en una región del cerebro conocida como sustancia negra, se mueren o se dañan. Estas células son las encargadas de producir dopamina, una sustancia química que ayuda a controlar los movimientos del cuerpo, cuando la cantidad de dopamina en el cerebro se disminuye, se empiezan a producir los síntomas de la enfermedad.


Es una afección crónica, además su evolución es lenta y progresiva. El Parkinson fue mencionada por primera vez por el doctor británico James Parkinson en 1817, pero la denominó “parálisis agitante”. El profesional se percató que los pacientes presentaban temblores, dificultad para caminar y rigidez muscular.


Durante algunos años, se consideró una enfermedad rara y poco conocida. Fue hasta mediados del siglo XX, que iniciaron a desarrollarse tratamientos farmacológicos que mejoraron significativamente la calidad de vida de los pacientes.


Los síntomas de la enfermedad de Parkinson pueden variar dependiendo de cada persona y empiezan a aparecer cuando se ha destruido entre el 50 y el 70% de las neuronas dopaminérgicas. Sin embargo, aquí te compartimos los síntomas más comunes:


  1. Temblores: el temblor es uno de los síntomas más característicos del Parkinson, especialmente en las manos, los brazos, las piernas y la mandíbula. Suele aparecer especialmente cuando las personas están completamente relajadas.

  2. Rigidez muscular: el Parkinson puede causar una rigidez muscular excesiva, lo que puede dificultar el movimiento y hacer que la persona se sienta rígida o incómoda. Incluso puede llegar a ser doloroso.

  3. Bradicinesia: la bradicinesia se refiere a la lentitud de los movimientos y puede hacer que la persona se sienta como si estuviera moviéndose en cámara lenta. Esto afecta principalmente las actividades diarias como abotonarse la ropa, escribir o manipular utensilios.

  4. Problemas de equilibrio y coordinación: esta enfermedad puede afectar la capacidad de la persona para caminar y mantener el equilibrio, lo que aumenta el riesgo de caídas.

  5. Problemas para hablar y tragar: el Parkinson puede afectar la capacidad de la persona para hablar claramente y tragar, lo que puede provocar problemas de nutrición y comunicación.

  6. Depresión y ansiedad: el Parkinson puede afectar la salud mental de la persona, provocando depresión y ansiedad.


Es fundamental señalar que los síntomas del Parkinson pueden empeorar con el tiempo, lo que puede dificultar el día a día del paciente. Si se sospecha de Parkinson, es importante buscar atención médica urgente para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.


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Causas de la enfermedad de Parkinson


La causa exacta de la enfermedad de Parkinson se desconoce, aunque se cree que puede estar relacionada con factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. Se ha encontrado que ciertos productos químicos, como los pesticidas y los herbicidas, pueden aumentar el riesgo de padecer esta enfermedad.


Dentro de los factores de riesgo y posibles causas del Parkinson se incluyen:


  • Genética: aunque la mayoría de los casos de Parkinson son esporádicos, es decir, que no se heredan de los padres, algunos casos son hereditarios. Las mutaciones en varios genes, incluidos SNCA, LRRK2 y PARK2, los cuales se han asociado con la enfermedad de Parkinson.

  • Edad: desafortunadamente, el riesgo de desarrollar Parkinson aumenta con la edad. La mayoría de las personas con la enfermedad tienen más de 60 años.

  • Exposición a sustancias tóxicas: la exposición a sustancias químicas tóxicas como pesticidas y herbicidas se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar Parkinson.

  • Trauma cerebral: lesiones en la cabeza o traumatismos cerebrales repetidos pueden aumentar el riesgo de desarrollar Parkinson.

  • Inflamación crónica: la inflamación crónica en el cerebro también puede desempeñar un papel en la enfermedad de Parkinson.


Vale la pena resaltar que aunque estos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar Parkinson, no todas las personas expuestas a ellos desarrollarán la enfermedad. Adicionalmente, se están llevando a cabo varias investigaciones para explorar otros posibles factores de riesgo y causas de la enfermedad.


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enfermedad de Parkinson



Tratamientos y herramientas para tratar mejorar la calidad de vida


Actualmente, no existe una cura para la enfermedad de Parkinson, pero desde 1960, se han desarrollado nuevos tratamientos y descubrimientos con el principal objetivo de ayudar a los pacientes a mejorar su calidad de vida. Generalmente, los tratamientos con medicamentos permiten la reanudación de actividades en el 80% de los casos.


Hay varios tratamientos médicos disponibles para ayudar a los pacientes con Parkinson. Algunos son:


  • Medicamentos: existen varios medicamentos disponibles para tratar los síntomas del Parkinson, como la levodopa, la carbidopa, la ropinirol y la pramipexol. Sin embargo, estos medicamentos solo se pueden tomar en caso de que tu médico te los prescriba.

  • Terapia física: la terapia física contribuye a mejorar la movilidad y el equilibrio del paciente por medio de ejercicios y actividades físicos. La terapia también puede ayudar a prevenir caídas y mejorar la fuerza muscular. El propósito es que las personas mantengan el máximo nivel de movilidad posible.

  • Terapia ocupacional: la terapia ocupacional puede ayudar a los pacientes a realizar actividades cotidianas, como vestirse y cocinar. Les brinda una guía para que trabajen en sí mismos día a día, contribuye también en la movilidad, la flexibilidad y el equilibrio.

  • Terapia del habla: la terapia del habla tiene como objetivo ayudar a los pacientes a mejorar la comunicación y la capacidad de tragar. Generalmente, interviene un logopeda quien acompaña al paciente en áreas como la voz, deglución, articulación y expresión facial.

  • Cirugía: la estimulación cerebral profunda es una técnica quirúrgica que se utiliza para tratar los síntomas del Parkinson en pacientes que no responden a la medicación. La operación consiste en pasar pequeñas corrientes eléctricas a través de electrodos que se implantan de forma permanente en el cerebro.

  • Cambios en el estilo de vida: por último, los cambios en el estilo de vida, como una dieta más saludable, el ejercicio regular y la reducción del estrés, pueden ayudar a reducir y aliviar la severidad con la que se presentan los síntomas del Parkinson.


Por otra parte, con la ayuda de los médicos, se han creado diferentes herramientas y equipos médicos que pueden ayudar a los pacientes con Parkinson a mejorar su calidad de vida y a realizar actividades cotidianas de manera más independiente. Los equipos más comunes son:


  1. Bastones y andadores: estos dispositivos ayudan a los pacientes a mantener el equilibrio y a caminar de manera más segura.

  2. Cojines vibratorios: estos cojines pueden ser ideales para reducir la rigidez y la bradicinesia, dos síntomas comunes en el Parkinson.

  3. Sillas bipedestadoras: estas sillas pueden ayudar a los pacientes a levantarse y sentarse de manera más fácil y segura.

  4. Plataformas vibratorias: estas plataformas pueden mejorar la rigidez muscular y al mismo tiempo aumentar la flexibilidad y el equilibrio.


Es fundamental, tener en cuenta que cada paciente es único y puede requerir un tratamiento y una combinación de herramientas y equipos específicos para su condición. Por lo tanto, es importante trabajar en estrecha colaboración con un equipo médico y de rehabilitación para determinar las mejores opciones de tratamiento para cada persona afectada.



Recomendaciones para una mejor calidad de vida


Si una persona cercana o un familiar tiene la enfermedad de Parkinson es probable que hayas notado que los síntomas suelen tener un impacto en la calidad de vida de los pacientes. En estos casos, el primer paso para brindar la mejor ayuda es informarse sobre los síntomas y las consecuencias que trae consigo esta enfermedad y tomar nota de las recomendaciones que ayudarán a facilitar su vida una vez son diagnosticados con Parkinson.


A continuación, te compartimos algunos consejos que te pueden servir si quieres ayudar:


  • Realizar ejercicio físico: Los estudios demuestran que la actividad física regular ayuda a controlar los síntomas, disminuye el avance de la enfermedad y mejora la calidad de vida. El ejercicio puede mejorar la coordinación, la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio de los pacientes con Parkinson.

  • Una alimentación saludable:una dieta equilibrada puede ser beneficioso para los pacientes con Parkinson. Se recomienda una alimentación rica en antioxidantes y vitaminas pueden mejorar la salud de las células cerebrales.

  • Evitar el estrés: la gestión del estrés es crucial para los pacientes con Parkinson, ya que el estrés puede empeorar los síntomas. Es importante practicar técnicas de relajación y meditación.

  • Asistir a grupos de apoyo: los grupos de apoyo pueden proporcionar apoyo emocional y consejos prácticos tanto para pacientes como para cuidadores.

  • La meditación y la relajación: las prácticas de meditación y relajación pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar el sueño.

  • Adaptaciones en la vivienda: las adaptaciones en la vivienda pueden ayudar a los pacientes a mantener su independencia. Esto puede incluir ajustes en el baño, incluir tapetes antideslizantes, evitar las alfombras en la casa e instalar manijas más grandes.

  • El sueño: los pacientes con Parkinson pueden tener problemas para dormir. Es crucial establecer una rutina de sueño adecuada y buscar ayuda médica si se necesita.


En conclusión, la enfermedad de Parkinson solo se puede tratar con la ayuda de tratamientos y equipos medios, por lo tanto, es imprescindible contar con el apoyo y la opinión de los profesionales médicos. Será una parte clave para poder ofrecerles a los pacientes con esta afección una mejor calidad de vida y un acompañamiento especialmente para ellos.


En Loh Medical conocemos la importancia de cuidar la salud y la de nuestros seres queridos, por eso trabajamos para ofrecer soluciones y equipos médicos que ayuden a las personas con la enfermedad de Parkinson. Si quieres saber más, te invitamos a visitar blog. ¡Te esperamos si quieres ayuda!