La enfermedad de Alzheimer, un trastorno neurológico progresivo caracterizado por problemas de memoria y pensamiento, tiene profundas implicaciones en la vida de una persona, incluyendo su movilidad física. A medida que la enfermedad avanza, no sólo afecta las funciones cognitivas sino que también tiene un impacto significativo en las habilidades motoras, lo que conduce a numerosos problemas de movilidad.